Las Bolsas europeas apuntan a un signo plano en los futuros después de desinflarse hasta un 2% en la sesión de ayer. El Ibex intenta cortar sus caídas en los 8.900 puntos, y tiene difícil salvar la semana en positivo. Dia y los bancos vuelven a ser protagonistas de la sesión.

Los mercados financieros sufrieron ayer la oleada bajista que provocó el deterioro en las perspectivas de crecimiento. En Europa las caídas llegaron a superar el 2%. En EEUU Wall Street rozó el 1% de descenso en el S&P 500. Y esta mañana el Nikkei de Tokio ha cerrado con un correctivo del 2%.

Con apenas dos horas de intervalo, la Comisión Europa y el Banco de Inglaterra rebajaron drásticamente sus anteriores previsiones de crecimiento para la eurozona y Reino Unido, respectivamente. Las alertas sobre la magnitud de la desaceleración ha avivado el debate sobre la amenaza de una recesión. El frenazo económico se produce además en medio de la incertidumbre que provoca el bloqueo en las negociaciones sobre el Brexit y las negociaciones comerciales entre EEUU y China.

Para alivio de los mercados, y después de dos sesiones consecutivas con sorpresas negativas en las referencias macro de Alemania, la mayor economía europea ha registrado un dato más alentador. Las exportaciones en diciembre, en términos ajustados, crecieron un 1,5%, muy por encima del 0,2% previsto, y las importaciones aumentaron un 1,2%, frente al 0,2% que auguraban los analistas.

Los inversores aparcan de momento las ventas en el euro, y la divisa comunitaria se aferra al menos al nivel de los 1,13 dólares, justo por encima de sus mínimos del año. La libra también contiene las desinversiones de las últimas jornadas, y en medio del bloqueo en las negociaciones sobre el Brexit la divisa británica repite en los 1,29 dólares.

Las Bolsas europeas ofrecen mayor resistencia hoy a las caídas. Los futuros cotizan con un signo prácticamente plano. Esta indefinición, sin embargo, pone en peligro el nivel de los 11.000 puntos del Dax alemán, y cuestiona la recuperación de los 5.000 puntos en el Cac francés.

La Bolsa española amaga con una apertura plana o ligeramente bajista. Los futuros reducen al mínimo los descensos, de forma que el Ibex podría repetir cerca de los 8.938 puntos con los que cerró ayer, cuando sufrió un revés del 1,79%. Este varapalo complica que el Ibex pueda finalizar la semana con un balance favorable respecto a los 9.019 puntos con los que concluyó el pasado viernes.

Los bancos y Dia vuelven a acaparar gran parte de la atención de la jornada en la Bolsa española. La empresa de alimentación publica hoy sus resultados en un ambiente agitado por la opa lanzada por Mikhail Fridman. Los inversores siguen confiando en una mejora de la oferta, o incluso en una contraopa a raíz de los movimientos iniciados por los hermanos Gómez-Pablos y Bontoux Halley. Las acciones de Dia se mantienen por encima de los 0,67 euros fijados en la opa de Fridman.

Una semana después del cierre de la temporada de resultados entre los bancos cotizados en la Bolsa española, el sector se ve desbordado por una avalancha de cambios en las recomendaciones emitidas por las firmas internacionales de inversión. La jornada de ayer, condicionada por las alertas económicas, pasó factura de nuevo a las cotizaciones de los bancos del Ibex, con caídas superiores al 3% en Sabadell, Santander y BBVA. Hoy los analistas de Morgan Stanley, KBW y Credit Suisse anuncian rebajas generalizadas, pero no unánimes, en sus valoraciones de la banca española.

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