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El tono apesadumbrado con el Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE) reconoció, por primera vez, que la economía de la zona euro se estaba frenando el jueves pasado, tuvo un efecto inmediato sobre el euríbor a doce meses, que cayó un 0,87%, hasta el -0,116%.

Este movimiento, que se corrigió sin embargo un día después ante la posibilidad de que finalmente Estados Unidos y China aparquen la guerra arancelaria, es otro aviso de la subida de tipos de interés del BCE será moderada. La expectativa ya se ha ido conteniendo a lo largo de 2018, pero de ir a más, podría condicionar el escenario con el que los tres bancos españoles que renovaron sus planes estratégicos en 2018 los construyeron y obligarles a revisarlos a lo largo su vida.

Los dos más antiguos, que no habrían recogido la caída de expectativas de tipos de interés a lo largo del año, son los de Bankia y Banco Sabadell. Ambas entidades publicaron sus hojas de ruta para los próximos ejercicios en febrero del año pasado y plantearon un escenario en el que el euríbor a 12 meses alcanzaría el 0,29% este ejercicio; y que escalaría al 0,73% y 0,94%, respectivamente, en 2020.

Ambos esperaban que los resultados de 2018, que Bankia acaba de presentar hoy y Banco Sabadell el próximo 1 de febrero, todavía se construirían sobre la base de un euríbor en negativo. Según datos del Banco de España, este indicador, base para calcular gran parte de las hipotecas que se pagan en nuestro país, cerró el ejercicio en el -0,129%; un nivel inferior al que estimaban ambas entidades cuando publicaron su estrategia.

CaixaBank, que actualizó su estrategia en noviembre, ya adaptó el escenario macroeconómico a un contexto menos optimista para los tipos. Para elaborar su nuevo plan, la entidad utilizó las cifras del consenso de mercado, que anticipaba en noviembre un euríbor en el cero por ciento este año y en el 0,40% al cierre de 2020. No obstante el desfase en materia de tipos de interés, por el momento, no debería provocar una revisión de las estimaciones.

En el caso de Bankia, Nuria Álvarez, analista de Renta 4, señala que «tiene margen para comprobar la evolución de los tipos de interés antes de aprobar un ajuste», por lo que no espera que hoy vayan a reducir sus objetivos.

De acuerdo con los datos del consenso de mercado, Bankia habría ganado 772 millones en 2018. Por el momento, el grupo que preside José Ignacio Goirigolzarri no ha logrado convencer al mercado de que en 2020, cuando cierre su hoja de ruta en vigor, habrá sido capaz de alcanzar un beneficio de 1.300 millones. Ahora mismo, de acuerdo con FactSet, su resultado ese año sería de 868 millones.

El Economista